Queremos dedicar nuestro Ciclo #OliveWeeks a que disfrutes del AOVE procedente de algunos de los territorios más representativos de nuestra Semana Santa.
El arraigo del cultivo del olivar en nuestro país ha permitido que, desde tiempos inmemoriales, el Aceite de Oliva Virgen Extra sea considerado un producto con una marcada tradición en un gran número de territorios de nuestra geografía.
Este aspecto, unido a su enorme valor y reconocimiento a nivel gastronómico, explica el hecho de que el Aceite de Oliva Virgen Extra se encuentre íntimamente relacionado con la elaboración de recetas de repostería transmitidas de generación en generación, y que constituyen un elemento esencial en unas fechas tan asociadas a nuestra cultura como es la Semana Santa.
Así, no es posible plantearse la preparación de elaboraciones tan típicas de nuestra Semana Santa como las torrijas o los pestiños, por citar solo dos ejemplos, sin tener presente el protagonismo indispensable que aportan las notas gustativas propias del Aceite de Oliva Virgen Extra, y muy especialmente aquel que procede de variedades que destacan por sus matices dulces y suaves, como la Arbequina, la Morisca, la Royal de Cazorla, la Blanqueta o la Lechín de Granada.