Tesoros de nuestro sector oleícola: Aceite de Oliva Virgen Extra variedad manzanilla sevillana

Conoce los elementos diferenciales que justifican que el AOVE variedad manzanilla sevillana sea considerado uno de los tesoros de nuestro sector oleícola.

Tomando como referencia la extraordinaria diversidad que caracteriza nuestro sector olivarero, y que se pone de manifiesto en el hecho de que se pueden encontrar más de 400 variedades diferentes de olivo cultivadas en nuestro país, hace ya algún tiempo decidimos aprovechar este espacio para repasar contigo las características y matices diferenciales que cada una de ellas aporta a la elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra.

Así, comenzamos concentrando nuestra atención en aquellas que cuentan con una mayor representatividad, en términos de superficie cultivada, como son la variedad picual, la hojiblanca, la cornicabra, la arbequina o la picuda, para profundizar posteriormente en variedades igualmente reconocidas a nivel gastronómico, con una marcada implantación en sus territorios de origen, como la manzanilla cacereña, la blanqueta, la morisca o la castellana, por citar solo algunos ejemplos.

Dentro de este segundo grupo hoy queremos detenernos en una variedad que, si bien un considerable porcentaje de su producción se ha dedicado tradicionalmente a la producción de aceituna de mesa, ha alcanzado en los últimos años un más que merecido reconocimiento culinario como fruto para la elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra, como es la variedad manzanilla sevillana.

La aceituna manzanilla sevillana tiene su origen, como su propio nombre indica, en la provincia de Sevilla, si bien desde hace ya algunas décadas está experimentando un considerable proceso de expansión hacia las provincias vecinas de Huelva y Badajoz, hasta el punto de contar actualmente con una extensión total de alrededor de 100.000 hectáreas cultivadas.

Como en otras variedades que también reciben el apelativo ‘manzanilla’, su morfología destaca por su carácter esférico, semejante al de una manzana, aunque en el caso de la variedad manzanilla sevillana este aspecto va acompañado de mayor calibre, lo que explica, en cierto modo, su uso ancestral como aceituna de mesa.

En cuanto a los olivos variedad manzanilla sevillana son perceptibles a primera vista por su porte abierto, conformado por ramas principales bien desarrolladas y ramas secundarias más finas y flexibles, dando lugar así a una copa amplia y bien aireada.

Se trata de una variedad de olivo que presenta un vigor medio-alto, con una exposición relativa a la vecería, y con una cierta sensibilidad a la ocurrencia de sequías prolongadas y periodos marcados por la intensidad de las bajas temperaturas.

Por su parte, los Aceites de Oliva Virgen Extra elaborados a partir de aceitunas variedad manzanilla sevillana ofrecen una marcada presencia de notas aromáticas muy agradables, acompañadas de reminiscencias a higuera, hierba recién cortada y almendras.

En boca, los AOVE variedad manzanilla sevillana destacan por la ligereza de sus matices amargos y picantes que, en cierto modo, explican su elevada valoración a nivel gastronómico.

Por todo ello, una vez definidas los principales aspectos distintivos del Aceite de Oliva Virgen Extra variedad manzanilla sevillana, desde La Comunal queremos invitarte a que visites siempre que lo desees nuestra tienda online o nuestra oleoteca de Madrid, para conocer personalmente nuestra amplia oferta de variedades de AOVE, ya que estamos seguros de que podrás encontrar aquella que más despierta tu interés.

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