Tesoros de nuestro sector oleícola: Aceite de Oliva Virgen Extra variedad castellana

Descubre los elementos diferenciales que justifican que el AOVE variedad castellana sea considerado uno de los tesoros de nuestro sector oleícola.

Uno de los aspectos diferenciales que mejor define el sector agroalimentario de nuestro país, y que a su vez lo convierte en una de sus señas de identidad a nivel mundial, se basa en su arraigo y tradición con una actividad agrícola milenaria como el cultivo del olivar.

Así, como ya hemos destacado en numerosas ocasiones tanto en nuestro blog como en las distintas publicaciones que realizamos en nuestros perfiles de redes sociales, esta estrecha relación se pone de manifiesto claramente en el hecho de que en España se cultivan, a día de hoy, 266 variedades diferentes de olivos, cada uno de los cuales con unas características diferenciales de sus frutos que los hacen ideales para su transformación posterior en Aceite de Oliva Virgen Extra y/o aceituna de mesa.

En este sentido, si bien la mayor parte de la superficie cultivada dedicada al olivar está poblada por olivos de las variedades picual, hojiblanca, cornicabra o arbequina, también es necesario resaltar la gran pujanza que otras variedades autóctonas han alcanzado en su territorio de origen, como son la empeltre, la morisca, la blanqueta o la variedad castellana, sobre la que vamos a profundizar contigo a continuación.

La variedad castellana, también conocida popularmente como verdeja, es junto con la variedad cornicabra la más representativa del sector olivarero de Castilla-La Mancha, hasta el punto de contar actualmente con más de 30.000 hectáreas cultivadas, que se concentran principalmente en Cuenca, Guadalajara y, en menor medida, en Toledo y la vecina Comunidad de Madrid.

La aceituna variedad castellana, que actualmente se emplea exclusivamente para la elaboración de Aceite de Oliva, presenta habitualmente un calibre medio y destaca a primera vista por su morfología ovoidal y sensiblemente asimétrica, aunque se diferencia de otras variedades como la picual por la ausencia de pezón.

En cuanto a los olivos variedad castellana, se caracterizan a nivel visual por su porte semierguido o erecto, así como por alcanzar a lo largo de su crecimiento una copa bien formada y densa.

Si bien son olivos que presentan una considerable resistencia al estrés hídrico provocado por los periodos de sequía, y por mostrar un vigor y una productividad elevados, muestran igualmente una cierta predisposición a la ocurrencia de vecería.

Por su parte, los Aceites de Oliva Virgen Extra elaborados a partir de aceitunas variedad castellana, sus elementos diferenciales esenciales residen en su carácter frutado y su riqueza de notas aromáticas.

Además, su equilibrio de matices es muy valorado a nivel gastronómico, ya que se complementa a la perfección con un picor y amargor en boca muy sutil y característico.

Por todo ello, una vez definidas los principales aspectos distintivos del Aceite de Oliva Virgen Extra variedad castellana, desde La Comunal queremos invitarte a que visites siempre que lo desees nuestra tienda online o nuestra oleoteca de Madrid, para conocer personalmente nuestra amplia oferta de variedades de AOVE, ya que estamos seguros de que podrás encontrar aquella que más despierta tu interés.

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