Categoría: Sabor

Saborea con nosotros la calidad diferencial de las denominaciones de origen de Aceite de Oliva Virgen Extra de nuestro país en nuestras #Olive Weeks.

El sector olivarero de nuestro país no solo destaca por nuestro liderazgo en volumen de producción de aceituna para almazara a nivel mundial, sino también por su valor diferencial en cuanto a las características organolépticas de los Aceites de Oliva Virgen Extra que se elaboran, año tras año, dentro de nuestras fronteras.

En este sentido, las figuras de calidad ejercen un papel clave en relación a este reconocimiento, tal y como se refleja en el hecho de que nuestro territorio cuenta actualmente con 29 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) y 2 Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP), concebidas para garantizar la máxima calidad de los Aceites de Oliva Virgen Extra integrados dentro de cada una de estas certificaciones.

Desde La Comunal queremos continuar con el desarrollo de nuestro Ciclo #OliveWeeks poniendo en valor el esfuerzo y compromiso con el trabajo bien hecho tanto de los consejos reguladores como de los diferentes productores oleícolas adscritos a nuestras denominaciones de origen de Aceite de Oliva Virgen Extra.

Hoy queremos compartir contigo las principales características y matices diferenciales de una joya de nuestro sector olivarero, como es la variedad royal.

Las variedades de olivar más conocidas popularmente son la picual, la hojiblanca, la cornicabra o la arbequina. Seguro que has oído hablar de más de una de ellas. Representan entre las cuatro más del 60% de la superficie cultivada en nuestro país. Sin embargo, ¿sabías que se cultivan, solo en España, cerca de 400 variedades diferentes más?

Algunas de ellas cuentan con una implantación más localizada, que a su vez son consideradas auténticas joyas de nuestra gastronomía y nuestro sector oleícola, como ocurre con la variedad royal.

La variedad royal es una aceituna autóctona de la provincia de Jaén, y más concretamente de sus comarcas orientales, en las que se concentra prácticamente la totalidad de las 2.000 hectáreas de superficie cultivada con las que actualmente cuenta en nuestro territorio.

Celebra con nosotros las Fiestas de San Fermín, disfrutando en nuestra #OliveWeeks de una selección de Aceites de Oliva Virgen Extra de Navarra.

Una de las características que mejor define la fortaleza del sector oleícola en nuestro país reside, entre otros aspectos, en su extraordinaria diversidad geográfica.

Si bien una gran parte de la producción olivarera dentro de nuestras fronteras se concentra en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, resulta igualmente necesario poner en valor la presencia de este cultivo, y de la tradición por la elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra, prácticamente en todos los rincones de nuestro territorio, tal y como ocurre en la Comunidad Foral de Navarra.

Así, más allá de la apuesta por el cultivo de aquellas variedades que gozan mayor representatividad en el conjunto de nuestro país, el patrimonio olivarero de la Comunidad Foral de Navarra destaca, de forma específica, por su interés creciente, en las últimas décadas, por el desarrollo de olivares de variedades oleícolas autóctonas, como la Arróniz, principalmente en la zona próxima a la Rioja Alavesa, donde se sitúa la localidad de la que recibe su nombre, y cuyo Aceite de Oliva Virgen Extra se caracteriza por sus matices ligeramente frutados, y en el que se aprecian, además unas reminiscencias amargas muy valoradas a nivel gastronómico.